Dolor oncológico controlado hasta en 80% combinando principios analgésicos seguros y terapias no farmacológicas.

Dolor oncológico controlado hasta en 80% combinando principios analgésicos seguros y terapias no farmacológicas.

Imagina el dolor como un interruptor que se queda encendido en personas con cáncer avanzado; no siempre es intenso, pero sí constante y desgastante. La medicina paliativa demuestra que combinar principios analgésicos adecuados como los usados para dolor inflamatorio, los que modulan la conducción nerviosa y los dirigidos al dolor intenso de origen profundo junto con terapias complementarias reduce el dolor hasta 80% en pocas semanas.

El enfoque actual evalúa cada tipo de dolor: el somático responde mejor a principios activos que actúan sobre la inflamación; el neuropático mejora con moduladores de la señal nerviosa; y el dolor emocional disminuye al integrar acompañamiento psicológico. Las terapias no farmacológicas —calor local, masajes suaves, respiración lenta 4-6, música relajante y técnicas de relajación— reducen tensión, ansiedad y permiten un sueño más reparador.

En consulta, el equipo paliativista ajusta las dosis necesarias para mantener confort y movilidad, siempre priorizando seguridad. Usar principios activos para dolor intenso no implica adicción cuando se administran bajo supervisión profesional; al contrario, facilita caminar, comer mejor, conversar sin agotarse y participar en actividades familiares.

Además, recursos como mindfulness o imaginación guiada disminuyen la percepción del dolor hasta un 20%.

Un día ideal para una persona con dolor controlado incluye caminata corta, respiración profunda, descanso estructurado y evitar ayunos prolongados. Los cuidadores aprenden a identificar “picos de dolor” para intervenir de manera oportuna y evitar crisis mayores.

Prevenir es amarte, y el bienestar comienza aquí en SalutisHUB.

�� www.salutishub.com

Fuente: World Health Organization Pain Guidelines 2025, The Lancet Oncology 2025.

Regresar al blog